Atención cercana y emprendimiento personal en Puerto Regalo
Más allá de los productos, Puerto Regalo destaca por la atención cercana de Andrea, su dueña, que comparte con naturalidad la historia del proyecto. Como cuenta una viajera, ella misma relata cómo inició este microemprendimiento en plena crisis de 2001 y cómo, a base de dedicación y buen gusto, fue consolidando una clientela fiel que vuelve cuando necesita el mejor detalle para una ocasión especial. Esa relación personal crea un ambiente de confianza y calidez poco habitual en las compras apresuradas del centro. La sensación general es la de tratar con alguien que cuida su negocio y a sus clientes, y que ha convertido una pequeña tienda en un rincón muy apreciado dentro de la ciudad.