Postres y repostería industrial en el Mesón Jabugo
Varios comentarios coinciden en señalar los postres como el punto más flojo de la experiencia en el Mesón Jabugo. Se habla de dulces claramente industriales, con texturas y sabores poco cuidados. Una viajera describe el milhojas como “seco y muy poco fino” y el tiramisú como un bloque difícil de comer, mientras otra apunta que la tarta de queso parece un bloque con exceso de gelatina y que la supuesta mousse de chocolate “es industrial, pastosa y sabe a cartón”. Para quienes buscan un buen broche dulce, la repostería resulta uno de los grandes motivos de decepción y condiciona la valoración global de la comida.