Historia, restauración y leyenda de la Iglesia de Nuestra Señora de Sales en Sueca
La Iglesia de Nuestra Señora de Sales aparece en los relatos de los viajeros como un templo marcado por la historia, las restauraciones y una poderosa tradición legendaria. Se sitúa en la Placeta del Convent y su origen se remonta al siglo XVII, aunque un terremoto obligó a reconstruirla y las condiciones del terreno, casi a nivel del mar, han provocado deterioros continuos. Desde hace dos décadas se trabaja en su restauración, especialmente en la cúpula y algunas capillas, lo que da al conjunto un aire de templo vivo y en constante cuidado. En el interior destacan un lienzo dedicado a la Mare de Déu de la Llet, atribuido a la escuela de Juan de Juanes, varios frescos y, sobre todo, la famosa escultura de la Virgen del altar mayor. Según se cuenta, un labrador la encontró arando el campo tras tropezar varias veces con lo que parecía una simple piedra, hasta que, al limpiarla, descubrió la imagen y sus mulos se arrodillaron ante ella. La figura del propio labrador preside también el altar, reforzando el vínculo entre devoción popular y paisaje agrícola de la zona.