Restaurante en la antigua estación de tren de Worpswede
En Worpswede, muchos viajeros recomiendan acercarse al Worpsweder Bahnhof para completar la visita a este pueblo artístico con una comida en un lugar con encanto. El restaurante ocupa la antigua estación de tren y conserva un aire muy especial, con cuatro salas diferenciadas que van desde un pub alemán en la entrada hasta espacios más recogidos o llenos de luz. Aunque está algo alejado del centro, quienes han ido consideran que el paseo hasta allí “merece por completo la pena”, tanto por el entorno como por la experiencia. La cocina se lleva también gran parte de los elogios, con platos tradicionales bien preparados y una mención especial al schnitzel, el clásico filete empanado alemán, que varios viajeros describen como especialmente delicioso.