Graffiti y arte urbano en Tweebruggenstraat, la cara moderna de Gante
En los alrededores del Pequeño Beguinague, Tweebruggenstraat sorprende como un pequeño escaparate del Gante más contemporáneo. Los viajeros destacan un largo muro completamente cubierto de pinturas murales que convierten la calle en una galería de arte al aire libre, lejos de la imagen de ciudad museo inmóvil en el tiempo. Muchas de estas obras giran en torno a la bicicleta, un símbolo muy querido en Flandes, y aportan un toque colorido y desenfadado al barrio. Esta presencia del graffiti se interpreta como una señal de dinamismo urbano y de una ciudad que apuesta por integrar la creatividad en su día a día, conjugando su pasado histórico con una mirada moderna y viva.