La tumba de Grace Kelly en la catedral de San Nicolás de Mónaco
En el interior de la catedral de San Nicolás, en Monaco-Ville, se encuentra la tumba de Grace Kelly, descrita por quienes la visitan como un rincón sobrio y emotivo. Lejos de grandes monumentos, se trata de una sepultura sencilla marcada por una placa en el suelo, acompañada por un retrato al óleo que pone rostro a la actriz convertida en princesa. Aunque el conjunto es modesto, se destaca el cuidado y la delicadeza del lugar, siempre adornado con flores frescas y aromáticas que refuerzan el ambiente de recogimiento. A un lado descansa el príncipe Rainiero III, con quien Grace Kelly se casó precisamente en esta misma catedral, lo que añade un fuerte componente simbólico y biográfico a la visita. Para muchos viajeros, acercarse hasta este punto es una forma de cerrar el círculo de una historia de cine que terminó en Mónaco.