Historia y significado de la tumba de Francisco Pizarro en la catedral de Lima
La tumba de Francisco Pizarro en la catedral de Lima concentra en pocos metros una intensa carga histórica. El viajero destaca el contraste entre la grandeza del personaje y la discreción del lugar donde reposan sus restos, una pequeña capilla revestida de azulejos dentro del templo metropolitano. Allí se recuerda la trayectoria de aquel extremeño que, sin haber visto nunca el mar, cruzó océanos en busca de fortuna y terminó encontrando en Perú tanto la gloria como la muerte. En la capilla se exponen paneles que detallan sus heridas en vida y las que recibió en el momento de su asesinato, así como la caja de hierro en la que se guardó su cabeza y el pequeño mausoleo donde descansa definitivamente. También se recoge la famosa frase con la que animó a sus hombres a seguir adelante hacia el Perú, un llamamiento que, como subraya el viajero, fueron “unas palabras que cambiaron el mundo”.