Leyenda y curiosa historia del Trono de Atila en Torcello
En la pequeña isla de Torcello, frente a la catedral bizantina de Santa María de la Asunción, el llamado Trono de Atila despierta la imaginación de quienes se acercan a verlo. Los viajeros lo describen como un gran sillón de piedra situado justo frente a la fachada de la iglesia, convertido en una de las curiosidades más singulares de la laguna de Venecia. Se cuenta que este asiento fue utilizado por el rey de los hunos, aunque, como apunta José Luis Sarralde, “no existe documentación alguna que confirme esta teoría”, de modo que todo apunta a una leyenda transmitida con el paso del tiempo. Aun así, el poder del mito sigue vivo: al sentarse en el Trono de Atila muchos se sorprenden preguntándose si realmente el temido caudillo llegó a ocupar ese mismo lugar, lo que añade un componente casi novelesco a la visita a Torcello.