Funcionamiento histórico del Tribunal de las Aguas de Valencia
El Tribunal de las Aguas de Valencia fascina por su continuidad a lo largo de los siglos y por la sencillez con la que sigue administrando justicia. Según relata Virtu, este órgano se reúne cada jueves cuando el Micalet marca el mediodía, manteniendo un ritual invariable desde hace cientos de años. Los miembros se sientan en la puerta gótica derecha de la catedral para resolver de forma oral y rápida los conflictos relacionados con el riego y las acequias de la huerta valenciana. Todo el proceso se desarrolla en valenciano, respetando una costumbre ancestral que refuerza su carácter identitario. En la práctica, la sesión suele ser muy breve, apenas unos minutos, porque rara vez se presentan denuncias, pero precisamente esa mezcla de solemnidad histórica y cotidianidad lo convierte en un momento muy singular de la vida de la ciudad.