Comodidad, lujo y servicios a bordo del tren Flecha Roja
Quienes viajan en el Flecha Roja lo viven como un trayecto nocturno muy cómodo, con un punto de lujo clásico que lo distingue de otros trenes rusos. Las cabinas de segunda clase, con literas y camas consideradas “bastante confortables”, invitan a dormir arrullados por el suave balanceo durante las horas de viaje. El ambiente a bordo es tranquilo y cuidado, con pocos servicios nocturnos más allá de agua y té, pero con un pequeño surtido dulce-salado para cenar que muchos recuerdan como un detalle agradable. En conjunto, se valora como una forma relajada y elegante de ir de San Petersburgo a Moscú.