Historia y arquitectura de la Torre del Reloj de Almeida
La Torre del Reloj de Almeida aparece en los relatos de viaje como un hito que domina la zona del castillo y ayuda a comprender la historia de la villa. Se levantó en 1830 sobre el antiguo cementerio, en el lugar donde estaba la iglesia matriz destruida por la explosión del castillo, lo que refuerza su valor simbólico como superviviente del pasado. Los viajeros destacan su imponente presencia, una altísima torre de tres cuerpos y base cuadrada que sobresale claramente del entramado urbano y se identifica a simple vista. También se subraya su estilo neoclásico y la estructura del campanario, con cuatro huecos y una escalera interior de madera que permite el acceso, elementos que la convierten en un monumento histórico y arquitectónico muy representativo dentro del conjunto fortificado de Almeida.