Brunch y cocina casera en The Little Owl
Varios viajeros destacan The Little Owl como uno de los grandes templos del brunch en Manhattan, con una cocina casera muy cuidada. Se menciona que en la misma esquina del famoso edificio de Friends se sirve “uno de los brunchs más solicitados de Manhattan”, lo que da una idea de su popularidad. Entre las recomendaciones más repetidas aparecen los huevos de corral y los postres caseros, señalados como imprescindibles para quien quiera disfrutar de una experiencia gastronómica auténtica. La carta no es excesivamente amplia, pero se describe como muy precisa, con platos que algunos llegan a calificar como “de otro mundo”, lo que refuerza la idea de un restaurante que apuesta por pocos platos pero muy bien ejecutados. En conjunto, la impresión general es la de un lugar pequeño, cuidado y con sabor casero, ideal para quienes buscan un brunch especial y diferente en Nueva York.