Comida, bebida y servicio en el pub The High Cross
En el plano gastronómico, la experiencia en The High Cross es desigual. La comida destaca por ser barata, pero no tanto por su calidad, hasta el punto de que la propia viajera reconoce que “barato sí es, pero no se come bien”. En cambio, el apartado de bebidas sale mejor parado: hay variedad de cervezas y ales a precios ajustados, lo que convierte al local en un buen lugar para ir a tomar una copa más que para sentarse a comer. El servicio se describe como bueno y simpático, un detalle que ayuda a compensar las carencias de la cocina y que refuerza la idea de The High Cross como un pub recomendable para disfrutar de unas pintas en un entorno agradable y desenfadado.