Esculturas, fuentes y jardines del Terreiro de Moisés en Braga
Según relatan los viajeros, el Terreiro de Moisés destaca por la combinación de arte y paisaje. Nada más llegar, la atención se reparte entre la fachada del santuario y una serie de esculturas y fuentes de carácter simbólico y purificador. Entre ellas sobresale la conocida fuente del pelícano, obra de Antonio da Silva en 1819, rodeada de una cuidada zona ajardinada que aporta frescor y colorido al conjunto. La plaza debe su nombre a la antigua presencia de la estatua de Moisés, hoy trasladada a las inmediaciones del lago, lo que refuerza el vínculo entre este espacio abierto y el discurso religioso del recinto. El resultado es una explanada que invita tanto a la contemplación artística como a un paseo tranquilo entre agua y vegetación.