Servicios básicos y ambiente en la Terminal de buses de Roxas
Más allá de su función como punto de paso, la Terminal de buses de Roxas ofrece lo imprescindible para hacer soportables las esperas. El ambiente es el típico de muchas terminales filipinas: algo caótico, con movimiento constante de autobuses, jeepneys y furgonetas que entran y salen. Hay varias karenderias y cafeterías sencillas donde comer algo rápido, junto a pequeñas tiendas donde abastecerse para el trayecto. Los viajeros aconsejan aprovechar la parada para comprar comida y bebida porque el viaje suele ser largo. También dispone de baños públicos de pago, un detalle práctico que conviene tener en cuenta si se encadenan varias horas de carretera. Todo ello configura una terminal funcional, sin grandes comodidades, pero suficiente para cubrir las necesidades básicas del viajero en tránsito.