Un pequeño templo tradicional rodeado por la modernidad de Hong Kong
Ngau Tau Kok sorprende por el contraste radical entre el templo y su entorno urbano. Frente a los grandes complejos religiosos de otros países asiáticos, aquí se trata de un edificio de dimensiones reducidas, sin la típica plaza central ni los múltiples recintos anexos. Como comenta un viajero, si en algún momento estuvo en un barrio tradicional, hoy parece “devorado por la ciudad”: una gran avenida de tres carriles pasa justo por delante y varios pasos elevados lo rodean, encajonándolo entre construcciones modernas. En una de las zonas con mayor densidad de población de Hong Kong, apenas queda espacio para más decoraciones, y quizá precisamente por eso este templo se ha convertido en un símbolo muy claro de la convivencia, a veces tensa, entre tradición religiosa y desarrollo urbano acelerado.