Historia y restauración del Templo de San Antonio de Padua en Querétaro
El Templo de San Antonio de Padua se presenta como una de las construcciones religiosas más antiguas del centro histórico de Santiago de Querétaro. Según relatan los viajeros, su origen se remonta a 1613, cuando Fray Pedro de San Antonio impulsó las obras que concluyeron en 1629. La historia del templo no ha sido lineal: durante el sitio militar de Querétaro, entre 1867 y 1878, el edificio fue utilizado como cuartel, lo que provocó daños severos en sus retablos y en buena parte de su decoración interior. Aun así, la memoria del lugar se recuperó gracias a la restauración emprendida en 1878 por Fray Manuel Vázquez, que logró devolverle en gran medida el aspecto que tenía en el momento de su inauguración, pese a que muchos de los retablos sustituidos adoptaron un estilo neoclásico distinto del original. Este recorrido histórico convierte al templo en un espacio donde se leen las huellas del tiempo, desde la época virreinal hasta los conflictos del siglo XIX.