Arquitectura, altares y azulejos del Templo de la Tercera Orden
Más allá de su valor histórico, la arquitectura del Templo de la Tercera Orden llama la atención por su distribución interior y por los detalles decorativos de la fachada. El edificio cuenta con tres naves y un altar mayor presidido por la Virgen de la Purísima, mientras que los altares laterales se dedican a figuras muy queridas por la devoción popular, como San Juan Evangelista, la Virgen de los Dolores, San Francisco de Asís, San Antonio de Padua, San Judas Tadeo, San José y Nuestro Padre Jesús. Esta variedad de imágenes crea un ambiente íntimo y recogido. En el exterior, la fachada se distingue por el uso de azulejos locales, visibles especialmente desde la Plaza del Músico, que la convierten en una de las estampas más reconocibles de Dolores Hidalgo y en un punto fotográfico muy apreciado por quienes pasean por el centro histórico.