Un templo chino sereno y colorido a las afueras de Darwin
Chinese Museum & Chung Wah Temple aparece en los relatos como un pequeño refugio de calma a las afueras de Darwin. Tras cruzar el portal decorado con figuras y el característico rojo imperial chino, el ambiente cambia por completo y se entra en un auténtico santuario de serenidad. El contraste entre el exterior sencillo y limpio y el interior sorprende a quienes se acercan, ya que el edificio alberga varias salas llenas de lanzas, mesas, lámparas y estatuas, todo envuelto en colores ricos y formas voluptuosas. Más que una simple visita cultural, se describe como un espacio de recogimiento y contemplación, donde cualquiera puede detenerse a reflexionar y asomarse a una “muestra de la filosofía china” sin salir de Australia.