Tejados de Brozas: un paisaje sensorial de sonidos, aromas y recuerdos
En Brozas, los tejados se viven casi como un recuerdo compartido. Quien los mira habla de olores a higueras, parras tostadas por el sol y suavizante tendido en las azoteas, una mezcla que trae a la mente desayunos con chocolate, churros y meriendas dulces. El sonido de campanas, cigüeñas, cigarras y hasta el zumbido de una avispa acompaña esta estampa cotidiana. Más que un simple paisaje urbano, estos tejados “acumulan recuerdos, guardan secretos” y transmiten la vida pausada y entrañable de este pueblo cacereño.