Vistas panorámicas desde los techos de la medina de Casablanca
Desde los techos de la medina de Casablanca se descubre otra cara de la ciudad, más amplia y silenciosa que el bullicio de las callejuelas. La experiencia relatada transcurre en la terraza del Hotel Central, uno de esos lugares que permiten subir a lo alto, pedir un café y contemplar sin prisas el contraste urbano. Desde allí, la mirada alcanza la imponente mezquita Hassan II, levantada sobre el mar, y en sentido contrario aparecen las instalaciones industriales del puerto, dibujando una estampa muy característica de Casablanca. Esta altura se convierte en un mirador improvisado que combina patrimonio religioso, vida portuaria y la trama popular de la medina, siempre con ese plus de calma que aportan las azoteas frente al tránsito de abajo.