Arquitectura qajar y espectacular terraza del Trono de Mármol en Teherán
El Takht’e Marmar, o Trono de Mármol, se presenta como una de las joyas arquitectónicas del Palacio de Golestán y un símbolo del esplendor de la dinastía qajar. La experiencia se concentra en su impresionante terraza al aire libre, concebida como un capricho del siglo XVIII, donde destacan las 65 piezas de mármol amarillo procedente de Yazd que conforman el trono. Aunque hoy el conjunto se ve parcialmente mediatizado por el cristal protector y su gran altura impide apreciarlo del todo de cerca, la sensación general es de asombro ante la belleza del conjunto. Una viajera confiesa que no puede más que quedarse “con la boca abierta ante esta belleza de terraza que contiene un trono de 65 piezas de mármol amarillo de Yazd”, una frase que resume la mezcla de admiración estética y fascinación histórica que provoca este rincón. La combinación de mármol, proporciones monumentales y contexto palaciego lo convierten en uno de los espacios más sublimes de Teherán para quienes se interesan por la arquitectura iraní tradicional.