Ambiente acogedor y anfitrión carismático en Taberna Yamaoka
Más allá de la comida, Taberna Yamaoka conquista por su personalidad. Varios comentarios describen un local pequeño y acogedor, con terraza al fondo y paredes convertidas en un improvisado libro de visitas, donde se percibe el carácter familiar del lugar. El dueño, un japonés afincado desde hace décadas en El Escorial, aparece retratado como un artista polifacético que imprime su sello en cada rincón, desde los platos de barro vitrificado diseñados por él mismo hasta el ambiente distendido que se crea tras la cena, cuando la taberna sigue abierta para copas y buena música. Como resume una de las experiencias, se trata de una «estupenda cocina sin pretensiones, mejor ambiente y excepcional anfitrión», lo que ha convertido a Yamaoka en todo un icono en la zona.