Ambiente típico, marisco fresco y precios en Swan Oyster Depot
En Swan Oyster Depot se vive la esencia de una marisquería clásica de San Francisco, pequeña, bulliciosa y con mucha historia. Las fotos en blanco y negro que decoran las paredes dan fe de un largo recorrido y de una clientela fiel, hasta el punto de que algunas caras se reconocen hoy entre los camareros más veteranos. El espacio es reducido, con solo una barra y taburetes, y suele formarse cola en la puerta, algo que muchos viajeros asocian a la experiencia de una barra tradicional. Detrás del mostrador, los marisqueros preparan marisco fresco a la vista de todos: gambas, ostras, cangrejo, pulpo, sopa de pescado y algún bocado más que se anuncian en un sencillo tablón colgado en la pared. Aunque el ambiente se describe como familiar y el sabor muy auténtico, también se advierte que los precios son elevados para las raciones que se sirven; como comenta emilie, pagar 14 dólares por un pequeño cóctel de gambas hace que el lugar resulte “algo caro”, pese a que muchos destacan el pan y el sabor típico como parte del encanto.