Horario de cocina, terraza y trato al cliente
Más allá de la comida, algunos detalles prácticos marcan la experiencia en Sidrería La Tonada. Una de las ventajas señaladas es que no cierran la cocina, algo muy útil para quienes comen fuera de los horarios habituales y quieren sentarse a cualquier hora. Sin embargo, la gestión de la terraza y el trato al cliente generan dudas. Una viajera cuenta que, tras pedir una cerveza, la echaron de muy mal modo al ver que llevaba un chihuahua, pese a que en otra ocasión vio a otro perro en la misma terraza, lo que le resultó “un poco raro”. Estas vivencias apuntan a una política confusa respecto a las mascotas y a un servicio que, según quién lo cuente, puede pasar de cercano a poco amable.