Minas de Fátima y miradores al valle de la Molinilla en la ruta de Aracena
El tramo que conecta con las Minas de Fátima aporta uno de los momentos más especiales de la ruta de Aracena. El antiguo enclave minero, hoy abandonado, conserva parte de su atmósfera industrial en plena sierra y sirve de antesala a uno de los grandes atractivos del camino: las vistas al valle de la Molinilla, conocido como “el valle escondido”. La subida se recuerda por su recompensa final, un mirador natural perfecto para detenerse, descansar y disfrutar con calma del paisaje serrano.