Formaciones de sedimentos volcánicos y cañones de colores en Dallol
En la falda del volcán Dallol, muchos viajeros se encuentran con un paisaje que parece de otro planeta: paredes y murallas de sal y arcilla formando un auténtico laberinto de barrancos y pequeños cañones de colores. Las tormentas van esculpiendo estas capas minerales y arrastrando sedimentos y fósiles, creando dibujos y tonalidades que cambian según su composición. Algunos comparan estas formas con grandes cañones de otros lugares del mundo, pero coinciden en que aquí el entorno es más extremo, con las tumbas del pueblo Afar vigilando el desierto ardiente y reforzando la sensación de estar ante un lugar único.