Secado tradicional de pescado y gambas en los secaderos de Kompong Phluk
En los secaderos de Kompong Phluk, el día a día gira en torno al río y a la conservación del pescado. Los viajeros describen un poblado curioso donde la mayoría de sus habitantes vive de la pesca, incluso durante la estación seca, cuando el cauce hacia el lago Tonlé Sap apenas lleva agua. Ante esta limitación, la comunidad ha desarrollado un ingenioso sistema de secado para aprovechar al máximo cada captura y poder venderla después para la elaboración de platos asiáticos. El proceso es completamente artesanal: al pescado se le retiran las vísceras y se extiende al sol sobre estructuras de caña, mientras que las quisquillas o gambas se esparcen sobre lonas de arpillera en el suelo antes de empaquetarse en grandes sacos. Como comenta Marilo Marb, estas gambitas secas acaban siendo un ingrediente habitual “en casi todas las sopas thai, inclusive la de carne”, lo que da una idea de la importancia culinaria y económica de este trabajo para la zona.