Convivencia de culturas y ambiente local en Sarajevo
En Sarajevo la mezcla de culturas no es un eslogan, sino la vida diaria: mezquitas, sinagogas e iglesias ortodoxas y católicas comparten calle y dan sentido al apodo de “Jerusalén de Europa”. Los viajeros hablan de una ciudad pequeña pero intensa, donde el oriente se cruza con el occidente entre terrazas, cafés y bureks. Muchos destacan el carácter cercano de sus habitantes, orgullosos de su historia y dispuestos a conversar. Al caer la noche, los olores de la comida tradicional, el murmullo de las calles y el canto del imán crean un ambiente íntimo y muy sensorial.