Sant Miquel d’Olèrdola: encanto rural, iglesia y gastronomía local
En Sant Miquel d’Olèrdola se concentran varios atractivos en muy pocos metros, lo que lo convierte en un pequeño núcleo con mucho carácter dentro del municipio de Olèrdola. Los viajeros destacan la estampa que se aprecia desde la carretera C-15, con la silueta del pueblo recortada por la esbelta iglesia de Sant Miquel, levantada como alternativa más accesible a la antigua iglesia del castillo, situada en lo alto y de acceso más complicado. Ese perfil sencillo y rural, muy querido por la gente de la zona, se combina con una faceta gastronómica muy marcada: el restaurante El Conill es todo un clásico al que muchos se acercan expresamente a comer. Además, el lugar funciona como punto de partida ideal para explorar el entorno, con propuestas como la ruta del vino y la ruta del agua, que permiten entender el paisaje a través de los viñedos, los puentes históricos, las fuentes y algún que otro rincón inesperado.