Samode, un pueblo humilde para descubrir la India más auténtica
Samode aparece en el viaje como una parada casi accidental, pero acaba convirtiéndose en una de esas sorpresas que se quedan grabadas. Lejos de los circuitos masivos y apenas mencionada en las guías, esta pequeña localidad de Rajasthan se muestra como un pueblo muy humilde, con pozos donde los niños sacan el agua y casas tradicionales que conservan restos de viejas pinturas, “como si de una pintura rupestre se tratara”. Quien lo visita transmite la sensación de encontrarse en un lugar apartado de todo, donde aún se intuye el antiguo esplendor de los maharajás en medio de una vida sencilla. Esa parada improvisada sirve para asomarse a una India más auténtica y cotidiana, sin filtros turísticos, y esa autenticidad es precisamente lo que hace que Samode merezca formar parte del recorrido.