Desayuno casero, piscina y entorno natural en Sama’s Cottages
Más allá del alojamiento, el atractivo de Sama’s Cottages se completa con detalles que marcan la diferencia en el día a día. Cada mañana se sirve el desayuno en la terracita del propio bungalow, con propuestas sencillas pero muy sabrosas entre las que destacan los banana pancakes y el zumo de piña recién exprimido, que algunos consideran su combinación favorita para empezar la jornada. Después de recorrer Ubud bajo el calor, la pequeña piscina se convierte en un auténtico alivio para refrescarse y relajar el cuerpo. A solo cinco minutos a pie aparecen los arrozales que rodean la zona, un paisaje verde y sereno que refuerza la sensación de estar en un oasis tropical, perfecto para desconectar sin alejarse demasiado del centro del pueblo.