Homenaje a las docentes Olga y Leticia Cossettini y su legado educativo
El auditorio lleva el nombre de Olga y Leticia Cossettini como homenaje a dos maestras santafesinas que revolucionaron la educación argentina. Los viajeros destacan que dedicaron su vida a formar generaciones de niños desde una pedagogía activa, alejando el castigo y promoviendo el amor por la naturaleza, los árboles y su cuidado, el canto de los pájaros y el trabajo en laboratorio junto a alumnos y familias. Se recuerda también la influencia del libro “La escuela de la Señorita Olga”, lectura obligada en carreras de Ciencias de la Educación, donde se explica cómo el aprendizaje espontáneo, basado en la observación y la reflexión, cambiaba la experiencia en el aula. Entre las frases que han quedado como hito se cita: “Nada hace más feliz a un niño que este vivir junto a un árbol, hundir sus pies en la arena, arrancar una flor”. Este trasfondo convierte la sala en algo más que un espacio cultural: es un símbolo de innovación pedagógica y sensibilidad social en Rosario.