Sal de gusano de maguey en Oaxaca: sabor, tradición y maridaje con mezcal
En el Mercado Benito Juárez de Oaxaca, la sal de gusano de maguey aparece como un auténtico emblema gastronómico local. Varios viajeros coinciden en que este pequeño gusano de maguey molido con sal se ha convertido en el acompañante perfecto del mezcal, un bocado que mezcla sabor intenso y ritual. Procedente del sur de México y con raíces que se remontan a la época prehispánica, esta combinación ha llegado hasta hoy como parte de una cultura que muchos describen como mágica y misteriosa. Para los más prudentes, la idea de estar comiendo las entrañas de un gusano puede impresionar, pero precisamente el mezcal ayuda a superar esa barrera inicial. Más allá del chupito, hay quien la disfruta también con fruta fresca, en especial con naranja, piña o jícama, lo que amplía sus posibilidades culinarias y demuestra que no es solo un acompañamiento exótico, sino un condimento muy versátil dentro de la cocina oaxaqueña.