Paisaje rural, bosques y patrimonio en Cahecho y el Valle Estrecho
Más allá del esfuerzo físico, la ruta permite sumergirse en un paisaje rural muy cuidado. Entre Tama, San Tirso, Aniezo y Cahecho se suceden praderías, bosques mixtos de castaños, robles y hayedos, y rincones singulares como el enorme árbol conocido como “la narezona”, que deja al grupo asombrado por su tamaño. Cahecho, a 846 metros de altitud, sorprende por su buena conservación y sus casonas montañesas de piedra con soportales, rodeadas de un entorno frondoso. El paseo por sus callejuelas lleva hasta la plaza, donde se alza la iglesia parroquial gótica del siglo XVI, con un retablo interesante y una Virgen con el Niño también gótica. El conjunto dibuja un valle de montaña en el que naturaleza y arquitectura tradicional se integran de forma muy armoniosa.