Historia y función del circo romano de Milán
En las ruinas del circo romano de Milán aflora sobre todo su dimensión histórica. Los viajeros destacan que se trataba de una gran estructura de época imperial, activa entre los siglos III y IV después de Cristo, vinculada al emperador Maximiliano y situada entre el antiguo lecho del río y la parte occidental de la ciudad. Más que por lo que queda en pie, el interés del lugar reside en imaginar cómo fue este espacio de espectáculos públicos en pleno apogeo romano. Se recuerda que aquí se celebraban vertiginosas carreras de carros tirados por caballos y que era uno de los pocos escenarios donde el pueblo podía ver al emperador en persona, ya que era él quien entregaba el premio en metálico al vencedor. De ese pasado hoy solo quedan restos parciales, pero suficientes para conectar la visita con la antigua Mediolanum y entender mejor su papel como capital del Imperio.