Arquitectura tradicional y encanto histórico de la Rúa Santo Domingo
La Rúa Santo Domingo aparece en los relatos de viaje como una de las calles con más personalidad de Ourense. Su trazado peatonal y alargado conecta el casco histórico, desde la Plaza do Ferro, con la ciudad moderna en torno al parque de San Lázaro, convirtiéndose en un eje cómodo para pasear entre ambas zonas. Los edificios, de dos o tres alturas, lucen sobrias fachadas de piedra en las que destacan escudos y blasones que recuerdan el pasado señorial de la ciudad. También se menciona el antiguo convento dominico, del que hoy solo se conserva la iglesia de Santo Domingo junto al edificio de Hacienda, como testimonio monumental de la historia del lugar. Uno de los rasgos más distintivos son los balcones con barandillas de forja, casi siempre blancos pero con decoraciones distintas en cada casa, un detalle que, en palabras de Lala, le da “un aspecto muy característico a esta calle” y refuerza su encanto tradicional.