Trato familiar y bienvenida con rakija en Rooms Seka
El ambiente en Rooms Seka se percibe cercano y auténtico, marcado por la figura de la dueña, a la que se describe como “una señora adorable que habla lo justo de inglés”. Más allá del idioma, los viajeros valoran su hospitalidad, visible desde el primer momento. Nada más llegar, se ofrece un detalle de bienvenida en forma de bebida: primero un zumo y, si apetece algo diferente, un chupito de rakija, el licor casero típico de la zona. Ese gesto sencillo contribuye a que la llegada a Croacia se sienta especial y ayuda a romper el hielo con un toque local que muchos recuerdan como parte de la experiencia en el alojamiento.