Pasadizos y patios ocultos del casco antiguo de Vilna
En el casco antiguo de Vilna, los arcos que se abren entre las fachadas esconden una de las experiencias más singulares para quien recorre la ciudad a pie. Detrás de muchas de estas entradas se suceden patios interiores con usos muy diversos: desde simples aparcamientos hasta rincones cuidados con casitas, pequeños restaurantes con encanto, talleres de artesanos o jardines privados. La recomendación de quienes conocen bien la zona es clara: dejarse llevar por la curiosidad y atravesar aquellos arcos que llamen la atención, porque en prácticamente todas las calles del casco histórico aparecen estos pasadizos inesperados que muestran una cara más íntima y cotidiana de Vilna. Como resume una viajera, conviene “curiosear en todos aquellos que os llamen la atención” para descubrir estos rincones ocultos que muchas veces pasan desapercibidos a primera vista.