Lujo árabe y encanto interior del Riad Dar Haven
En Riad Dar Haven el contraste entre el exterior y el interior marca la experiencia. Al llegar, el entorno puede descolocar: la señalización es escasa, el poblado resulta peculiar y la fachada no invita especialmente a entrar. Sin embargo, todo cambia al cruzar la puerta. Como cuenta Pedro Jareño, es “un oasis en medio de la nada”, donde el interior revela un riad cuidado al detalle, con una atmósfera íntima y relajada que encaja con la idea de lujo árabe sin caer en la ostentación. Los espacios transmiten calma, el diseño está pensado para el descanso y la sensación general es de refugio exclusivo pero accesible. Esa mezcla entre sorpresa inicial y descubrimiento final es uno de los grandes atractivos del alojamiento.