Un restaurante con encanto en el antiguo convento de San Francisco
Este restaurante sorprende por su ubicación en el antiguo convento de San Francisco, del siglo XVI, ocupando el claustro y la planta superior como comedor. La primera impresión al acceder al edificio puede ser de cierta desolación, incluso da la sensación de estar cerrado, pero tras subir la solemne escalinata se descubre un espacio singular decorado con mobiliario, cuadros y lámparas de época. El claustro se percibe como un lugar ideal para bodas, celebraciones y reuniones, mientras que el comedor de la planta alta mantiene el aire señorial del convento original. Esta mezcla de historia, arquitectura religiosa y gastronomía de autor convierte la visita en una experiencia muy diferente a la de un restaurante convencional en Baeza.