Atención esmerada y detalles como postre o café de cortesía
Además del entorno y la comida, Puerto Viejo destaca por el trato cercano. La atención se describe como esmerada, con un servicio pendiente del cliente que redondea la experiencia junto al mar. Un detalle que se menciona como habitual es que el restaurante suele obsequiar con el postre o el café, un gesto que muchos valoran porque transmite hospitalidad y deja un buen sabor de boca al final de la comida. Esa combinación de amabilidad y pequeños extras hace que la visita resulte más memorable y que el lugar se recuerde no solo por lo que se come, sino también por cómo se siente uno atendido.