Vistas panorámicas al mar y ubicación junto a Praia Verde
En este restaurante de Praia Verde, la localización es uno de sus grandes reclamos. Desde la terraza se domina una playa amplia, de arena muy fina y aguas casi cristalinas, lo que convierte la comida en una experiencia muy ligada al entorno. Gonzalo explica cómo, tras reservar a primera hora, pudieron disfrutar de “la pedazo de playa que nos esperaba” para luego sentarse a comer con unas vistas que califica de lujo. Después de dos horas de sobremesa mirando al océano, bastan unos pasos para estar de nuevo en la arena, algo que muchos valoran como un plus decisivo a la hora de elegir este lugar frente a otras opciones cercanas de la zona de Castro Marim.