Trato al cliente y política con mascotas en Restaurante Padrino
En las experiencias compartidas sobre el Restaurante Padrino aparece con fuerza la cuestión del trato al cliente, especialmente en lo relativo a quienes viajan con mascota. Un viajero relata cómo, a pesar de disponer de un jardín amplio en el exterior, se les invitó a marcharse de malas maneras por ir acompañados de su perro. La sensación que deja este episodio es de falta de empatía y de una política muy estricta con los animales, aplicada además con poca cortesía. Para quienes se planteen parar aquí durante una ruta con su mascota, estas vivencias sirven de aviso: conviene tener en cuenta que el establecimiento no parece ser pet friendly y que, según se desprende de los comentarios, el trato recibido en estas circunstancias puede resultar bastante desagradable.