El papel de Estrella y las largas sobremesas en O Alpendre
Más allá de la cocina, una de las claves del encanto de O Alpendre fue siempre su forma de entender la hospitalidad. El local, fundado en 1985, tenía en Estrella a su auténtica alma mater, una figura que se cita por su profesionalidad y su simpatía. Esa manera de tratar a la clientela generaba un clima distendido y cercano, ideal para alargar la comida y convertirla en una auténtica sobremesa gallega. Como se recuerda en una de las experiencias, Estrella lo dirigía «con gran profesionalidad y simpatía, lo que genera un ambiente de sobremesa que hace que las comidas se alarguen mucho». El recuerdo del restaurante queda así ligado no solo a lo que se comía, sino también a cómo se vivía cada visita en la mesa.