Calidad del jamón ibérico y del vino albariño de la casa
Los comentarios se centran en dos productos clave de la carta. Por un lado, el jamón ibérico de bellota genera cierta decepción cuando se pide para llevar: se valora la calidad de la pieza, pero se critica un corte demasiado grueso y una presentación poco cuidada, algo que el cliente llega a calificar de “pecado” para un producto de este nivel. En contraste, el albariño de la casa recibe elogios claros y se considera un acierto seguro dentro de la oferta del restaurante.