Cocina casera y ambiente con solera en Restaurante Mallor
Quien se detiene en el Restaurante Mallor descubre un local con historia y un fuerte carácter familiar. Se describe como un lugar “de los de hace muchos años”, donde las fotos antiguas y los recuerdos de la dueña evocan tiempos de anís del mono, tabaco de liar y café de puchero. Esa base tradicional se mantiene en una cocina casera, “de la de casa de toda la vida”, que apuesta por platos sencillos y reconocibles, pero con algún guiño actual en la presentación, como el servicio en pizarra. El comedor se percibe como coqueto y acogedor, un espacio pensado para comer con calma en un entorno que conserva el encanto de los bares de pueblo de siempre, adaptado a los gustos actuales sin perder autenticidad.