Cocina a la brasa y calidad de las carnes en Le Divil
En Le Divil la protagonista indiscutible es la parrilla de leña, donde las carnes se cocinan a la vista y se convierten en la razón principal para acercarse a este restaurante del centro histórico de Perpiñán. La oferta se centra en preparaciones sencillas, con ensaladas que acompañan una carta de carnes variada en la que incluso aparece la carne de caballo, junto a diversos cortes de vacuno y las clásicas brochetas. Según comenta Jano Montano, la comida resulta “correcta tanto en diversidad como en calidad, sin que despunte demasiado”, lo que define bien el espíritu del local: platos honestos y sin grandes pretensiones, pensados para quien busca una buena brasa más que una experiencia gastronómica sofisticada.