Platos estrella y postres caseros que invitan a repetir
Algunos viajeros destacan platos concretos que se convierten en protagonistas de la experiencia. Uno de los más mencionados es el solomillo Villa Romana, que sorprende por su sabor y se recuerda como un bocado especialmente logrado. Los postres también se llevan elogios, hasta el punto de que un comensal confiesa que la tarta le gustó tanto que pidió porciones para llevar a sus padres. Esa mezcla de platos principales bien ejecutados y dulces que invitan a repetir refuerza la idea de un lugar al que se vuelve con facilidad, tanto por la calidad como por el toque casero de sus elaboraciones.