Postres caseros, cafés y amplia carta de tés en Restaurante La Muralla de Ledesma
Más allá de los platos principales, quienes han pasado por La Muralla de Ledesma subrayan el buen nivel de los postres y del final de la comida. Se habla de postres totalmente caseros, con un flan que recibe una mención especial por su sabor. El cierre se acompaña de un café bien preparado y de una oferta poco habitual en un restaurante de pueblo: una gran variedad de tés e infusiones que sorprende a los comensales por su amplitud. Este cuidado en el momento del postre y de la sobremesa refuerza la sensación de comida completa y bien rematada, ideal para alargar la charla con calma después de la mesa.